Si tienes plantas que necesitan riego constante, especialmente cuando no estás en casa, un sistema de riego por goteo casero con una botella de plástico puede ser la solución perfecta. Este método es fácil de hacer, económico y, lo mejor de todo, sostenible.
Cómo crear tu sistema de riego
- Elige una botella de plástico: Usa una botella de agua o refresco de 1 o 2 litros. Asegúrate de que esté limpia y sin residuos.
- Haz pequeños agujeros en la tapa: Con un alfiler o un clavo caliente, perfora de 3 a 5 agujeros pequeños en la tapa. Estos permitirán que el agua salga lentamente.
- Llena la botella con agua: Una vez lista la tapa, llena la botella y ciérrala bien.
- Colócala en la tierra: Invierte la botella y entiérrala ligeramente en el suelo cerca de las raíces de la planta, asegurándote de que los agujeros queden dentro de la tierra.
Beneficios del sistema
El agua se liberará poco a poco, manteniendo el sustrato húmedo y evitando el exceso de riego. Además, es perfecto para plantas de interior, jardines o cuando te vas de viaje.
Con este sencillo truco, tus plantas estarán siempre bien cuidadas sin mucho esfuerzo. ¡Pruébalo y dale un respiro a tu rutina de riego!