La cinta de pintor, comúnmente utilizada para proteger superficies durante trabajos de pintura, puede ser tu nueva herramienta secreta para limpiar pequeños residuos en casa. Este práctico truco es ideal para recoger migajas, pelos de mascotas, polvo y otros restos que a menudo se resisten a una limpieza convencional.
Cómo usarla
- Corta un trozo de cinta: Usa la cantidad necesaria dependiendo de la superficie que quieras limpiar.
- Haz un círculo con la cinta: Forma un aro con el lado adhesivo hacia afuera, de manera que puedas colocarla en tus dedos como si fuera un anillo o simplemente sostenerla con la mano.
- Presiona sobre los residuos: Da pequeños toques en la zona que deseas limpiar. La superficie adhesiva recogerá rápidamente el polvo, los pelos o cualquier partícula pequeña.
¿Dónde funciona mejor?
Este truco es perfecto para limpiar teclados, sofás, estanterías o incluso la ropa. La cinta no deja residuos y es lo suficientemente delicada como para no dañar las superficies.
Con algo tan sencillo como cinta de pintor, puedes mantener tu hogar impecable sin esfuerzo. ¡Práctico, rápido y eficaz!